El solitario Jorge
jueves, 9 de junio de 2011
lunes, 9 de mayo de 2011
Tueninain
I
Les voy a contar una historia, quizá no sea la más bella historia de amor jamás concebida, pero fue una gran historia, fue bella, fea, tierna, cruel, con verdades y mentiras, con momentos increíbles y con otros para el olvido (ojalá se puedan olvidar). en fin la historia que les voy a contar fue la más bella historia de amor que viví.
Daniel se despertó inquieto, como si algo le faltara, como si hubiera perdido algo, instintivamente se tocó los bolsillos- no era eso- miró el reloj, eran casi las 12, había dormido toda la mañana. el sol entraba por su ventada, pero aún se sentía aturdido, con la mente en blanco, los siguientes cinco segundos fueron los peores que hasta ahora había tenido. le destrozaron el alma, se le vino el mundo abajo, recordó todo lo que había sucedido la noche anterior, recordó aquello terrible que hizo. tenía ganas de creer que fue un sueño, que no había pasado, volvió la cabeza hacia su escritorio y efectivamente había sucedido. quiso llorar, correr gritar, o simplemente seguir durmiendo. no pudo hacer nada. no hizo nada.
Claudia, tenía unos ojos preciosos, color negro azabache, eran los ojos más oscuros que había visto, con esas enormes y rizadas pestañas le daba un aspecto angelical, todo el conjunto tenía un encanto peculiar, un encanto mágico. por lo demás se podía decir que todo hacía juego, era una armoniosa combinación de pecas, labios carnudos, cachetes rojitos y gorditos, la diminuta y quebradita nariz, las depiladas cejas y el cabello color de sus ojos con unos bucles perfectos que caían hasta sus hombros y ondeaban con el paso del viento. caminaba despreocupada por el patio de la universidad, intercambiaba sonrisas y saludos con algunos conocidos. el clima no era muy bueno, aquel parís tenía un cielo terriblemente gris en aquellas épocas del año. aunque no iba muy abrigada no sentía frío. un corto chaleco rojo encima del polo turquesa, un apretado jean celeste, una bufanda alrededor del cuello y una sonrisa bien puesta. llegó a la puerta y miró a su alrededor. dos grupos de chicos algo alborotados por las respuestas de un examen, una chica que caminaba con unas enormes ojeras y un aspecto decadente, en las esquina un pequeño auto repartiendo energizantes, los más cansados iban a pedir uno, los demás a ver a las chicas que lo repartían. se dijo para sí, una semana de parciales como cualquier otra.
I
Les voy a contar una historia, quizá no sea la más bella historia de amor jamás concebida, pero fue una gran historia, fue bella, fea, tierna, cruel, con verdades y mentiras, con momentos increíbles y con otros para el olvido (ojalá se puedan olvidar). en fin la historia que les voy a contar fue la más bella historia de amor que viví.
Daniel se despertó inquieto, como si algo le faltara, como si hubiera perdido algo, instintivamente se tocó los bolsillos- no era eso- miró el reloj, eran casi las 12, había dormido toda la mañana. el sol entraba por su ventada, pero aún se sentía aturdido, con la mente en blanco, los siguientes cinco segundos fueron los peores que hasta ahora había tenido. le destrozaron el alma, se le vino el mundo abajo, recordó todo lo que había sucedido la noche anterior, recordó aquello terrible que hizo. tenía ganas de creer que fue un sueño, que no había pasado, volvió la cabeza hacia su escritorio y efectivamente había sucedido. quiso llorar, correr gritar, o simplemente seguir durmiendo. no pudo hacer nada. no hizo nada.
Claudia, tenía unos ojos preciosos, color negro azabache, eran los ojos más oscuros que había visto, con esas enormes y rizadas pestañas le daba un aspecto angelical, todo el conjunto tenía un encanto peculiar, un encanto mágico. por lo demás se podía decir que todo hacía juego, era una armoniosa combinación de pecas, labios carnudos, cachetes rojitos y gorditos, la diminuta y quebradita nariz, las depiladas cejas y el cabello color de sus ojos con unos bucles perfectos que caían hasta sus hombros y ondeaban con el paso del viento. caminaba despreocupada por el patio de la universidad, intercambiaba sonrisas y saludos con algunos conocidos. el clima no era muy bueno, aquel parís tenía un cielo terriblemente gris en aquellas épocas del año. aunque no iba muy abrigada no sentía frío. un corto chaleco rojo encima del polo turquesa, un apretado jean celeste, una bufanda alrededor del cuello y una sonrisa bien puesta. llegó a la puerta y miró a su alrededor. dos grupos de chicos algo alborotados por las respuestas de un examen, una chica que caminaba con unas enormes ojeras y un aspecto decadente, en las esquina un pequeño auto repartiendo energizantes, los más cansados iban a pedir uno, los demás a ver a las chicas que lo repartían. se dijo para sí, una semana de parciales como cualquier otra.
Hoy empiezo
Hoy empiezo a publicar en este pequeño rincón, espero conocerme un poco más y aprender de mis errores. espero mejorar y dejar atrás malos hábitos, espero ser aquel con el que un día soñaste, sabiendo que quizás no vuelva a ser tuyo y no quieras más a aquel que querías. destrocé un amor puro con mentiras y lo que quedaba de él lo acabé con un acto que no volvería a hacer en mi vida, sé lo feo que se siente, porque ya me pasó y ahora también sé lo mal que te puedes sentir al día siguiente de haberlo hecho. pido perdón y ojalá sirva de algo, pido perdón porque una vez yo lo di. ya no pido recuperar ese amor, sería pedir demasiado aunque sea lo que más quisiera. solo estaré tranquilo si me llega a perdonar, si se quita esa carga de encima que fui yo, si se le borran los recuerdos de lo nuestro, y si llega a ser feliz sin pensar que también lo pudo ser conmigo. la amo, y solo quiero que esté bien. seguir adelante se me hace difícil, pero quizá por algo paso todo, y siento que sí fue así, quizá aún no lo noten, pero esta vez es distinto. solo quiero conocerme y estar tranquilo. como le dije una vez como pretendo amarte y hacerte feliz si ni siquiera lo soy conmigo mismo. se fue mi principal soporte, quedé solo nuevamente, y no me da miedo el haberme quedado solo, me da miedo el haberme alejado de ella, de mi compañera. hoy iré a visitar a un amigo con el que he sido muy ingrato, pero el siempre estuvo ahí. hoy daré el primer paso, y aún queda un largo camino por recorrer, será el primer paso de un nuevo futuro. a empezar a hacer bien las cosas. desde lo más pequeño hasta lo más importante. dejar de postergar cosas tanto tiempo y empezar a aterrizar otras. la constancia debe pasar a estar de mi lado. la mentira del otro bando. un abrazo vic, un fuerte abrazo hermano mío.
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